Las 4 abstinencias para jóvenes políticos librarse de la pobreza según Xi Jinping
Xi Jinping

Contrario a la mayoría de los actuales gobernantes de Latinoamérica y el mundo improvisados e incapaces, los presidentes, funcionarios y diplomáticos chinos se distinguen por elevada aptitud académica y política.

Para el actual presidente de la República Popular China, Xi Jinping, el desarrollo de las zonas pobres depende de la capacidad de los funcionarios. Con esta convicción en el año 1990, escribió para el Instituto de Ciencia del Liderazgo, lo que tituló ‘’Una charla para los jóvenes hacer bien su trabajo’’, que aparece en el libro Librarse de la Pobreza, dondeseñaló las 4 abstinencias para los jóvenes dirigentes librarse de la pobreza de pensamiento y la pobreza de iniciativa.

Xi Jinping habla por su experiencia, puesto que ocupó cargos desde el más bajo nivel,  indica que al madurar los líderes jóvenes deben nutrir sus fortalezas, minimizar sus debilidades y ser precavidos.

La primera obtención es impacientarse por obtener éxito. Cuando los jóvenes asumen un nuevo puesto tienden a dar hachazos a los problemas para conseguir resultados, la ambición y el empuje son encomiables, pero pueden conducir a acciones precipitadas con mayor riesgo de fallar.

‘’Desenredar un nudo complicado requiere paciencia’’, cualquier cambio o política debe estar basado en la realidad, el desarrollo y el cambio son un proceso gradual. ‘’Admiro a aquellos que se enfrentan a los problemas con perseverancia y trabajan con una callada dedicación, como pequeñas gotas que van perforando la roca’’, escribió Xi.

La segunda privación es ser demasiado empecinado. Aunque los jóvenes hayan conseguido altos conocimientos de libros, no tienen experiencia en la vida, por lo que son propensos a ideas equivocadas de que ‘’son los únicos despiertos mientras el resto del mundo duerme’’ y tienen a menospreciar la importancia de la experiencia de vida y la experiencia histórica que es lo mismo que menospreciar al pueblo y no se puede conseguir nada separándose del pueblo.

Como el conocimiento humano se va rellenando continuamente, ninguna persona, ni siquiera una extraordinariamente inteligente puede llegar a la verdad de un solo intento, por lo que los jóvenes no deben ser demasiado tercos. En cambio, deben mantener la mente abierta a aprender del pueblo y de los funcionarios más experimentados. Tener un sentido excesivo del propio ego anima a rechazar la verdad lo que impide obtener conocimiento y sabotea las posibilidades de éxito.

La tercera continencia es prescindir de hacer cambios impredecibles en política. Tras asumir un cargo los jóvenes escuchan críticas, rumores y los elogios sobre su desempeño y reciben presiones de amigos, familiares, superiores, que los pueden llevar a cambiar de postura a diario, a hacer cambios imprevisibles en política que los convierten en sus propios peores enemigos. Creo que ‘’la planificación cuidadosa reduce la probabilidad de turbación posterior’’, antes de decidir una política deben hacer una investigación, solicitar un abanico de opiniones y tener una comprensión solida de los asuntos, diseñar un plan, emitir un juicio y tras decidir evitar cambios importantes hasta que la solución se haya aplicado.

‘’ Afronta los eventos importantes sin temor’’.‘’Mantén la compostura cuando te veas frente a crisis que amenacen tus intereses vitales’’. Cuando surjan comentarios evita la tentación de cambiar de rumbo, si recibes un revés rechaza que la perplejidad se adueñe de ti, evita perseguir caprichos a toda costa. A su debido tiempo más gente reconocerá tus firmes convicciones y sólidas decisiones. Los comentarios se irán acallando al irse resolviendo los problemas.

La cuarta inhibición es tener más ambición que capacidad. Los jóvenes con buena educación, pero con poca experiencia práctica, tienden a caer en la trampa de que no son lo suficientemente competentes para trabajar en grandes proyectos, pero aun así son reticentes a asumir funciones menores.

Como dijo Sun Yat-sen ‘’en lugar de alcanzar un cargo alto, pon tu voluntad en lograr grandes cosas’’. Las grandes cosas no surgen de la nada, se logran acumulando pequeños éxitos porque ‘’las grandes cosas han de tener sus inicios en lo pequeño’’. Los jóvenes dirigentes deben ser honestos y estar dispuestos a hacer las cosas ordinarias, llenar los huecos más pequeños y desempeñar los roles más insignificantes. Este es el camino para acumular experiencia, lograr reconocimiento social y alcanzar éxito extraordinario de forma gradual, al tiempo que se realizan tareas ordinarias.

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