Banco Mundial: el aprendizaje está en crisis
Los niños de primaria y más pobres corren el riesgo de aprender menos cada año

Santo Domingo. El hecho de que en América Latina, alrededor de 170 millones de estudiantes se vieron privados de recibir educación presencial durante la pandemia, trajo como consecuencias pérdidas de aprendizaje muy alta y reales, más graves en los primeros grados, los niños más pequeños y de nivel económico más pobres, las calificaciones promedio de la educación primaria en lectura y matemáticas bajarán a niveles de hace más de 10 años, cuando las mejoras eran muy lentas, y posiblemente 4 de cada 5 alumnos de sexto grado no puedan comprender e interpretar un texto de mediano, según el Banco Mundial, basado en datos de la Unesco.

Millones de niños y adolescentes corren el riesgo de abandonar los estudios debido a que están retrasados en lo académico. “El primer día después de que se declaró la pandemia era como una cachetada al sistema educativo”. Mario Diaz, profesor en Chile.

Estas pérdidas por aprendizaje no obtenido y por el olvido de lo aprendido, se traducirían en una disminución del 12 % en los ingresos a lo largo de la vida de los estudiantes de hoy. Asimismo, la salud psicosocial y el bienestar se han visto muy afectados.

Los objetivos de pobreza de aprendizajes anteriores a la pandemia son ahora inalcanzables, como eliminar la pobreza del aprendizaje para el 2030, a lo que se debe responder con ambición, no con aceptación, y se necesita un compromiso político respaldado por medidas para acelerar la recuperación del aprendizaje.

Para recuperar el aprendizaje hay que reducir los retrasos de la pandemia y superar la perdida de aprendizaje que ponen en riesgo el futuro del aprendizaje y décadas de beneficios económicos y sociales. Esto requiere medidas urgentes para garantizar que la actual generación de estudiantes reciba educación que sea al menos tan buena como la de generaciones pasadas y futuras.

“Si no actuamos ahora para recuperar las perdidas de aprendizaje, una generación completa de niños y jóvenes será menos productiva en el futuro y tendrá menos oportunidades de progreso y bienestar”. “Este es el momento para actuar, para prevenir estas perdidas para poyar el futuro de la próxima generación”. Carlos Felipe Jaramillo, vicepresidente del Banco Mundial para américa Latina.

El informe indica que un programa de recuperación pedagógico cohesivo, adaptado al contexto, esto es, basado en evidencias, puede ayudar a una recuperación acelerada del aprendizaje al nivel que tenían los estudiantes antes de la pandemia, dice el Banco Mundial.

De las cinco medidas políticas para establecer un programa de recuperación de aprendizaje rápido, el acercarse a los estudiantes y mantenerlos en la escuela y evaluar el nivel de aprendizaje periódicamente son las primeras; priorizar la enseñanza de los conocimientos básico, incrementar la eficiencia de la instrucción y desarrollar la salud y el bienestar psicosociales.

El Banco Mundial recomienda a los paises el “Compromiso por la recuperación y protección del Aprendizaje en América Latina y el Caribe”, de la UNESCO, Diálogo Interamericano y UNICEF, que cuenta con el apoyo de los presidentes de Argentina, Chile, Ecuador y Honduras, quienes se comprometieron a colocar la recuperación educativa en lo mas alto de la agenda pública como factor para la recuperación social y económica tras la pandemia, reintegrar a todos los niños y niñas que han abandonado la escuela y asegurar que permanezcan en ella; recuperar el aprendizaje y asegurar el bienestar socioemocional de los niños y valorar, apoyar y formar a los docentes.

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